{"id":5943,"date":"2025-12-14T07:41:42","date_gmt":"2025-12-14T07:41:42","guid":{"rendered":"https:\/\/aflex.org\/nuestra-historia-hasta-ahora\/"},"modified":"2025-12-28T05:21:07","modified_gmt":"2025-12-28T05:21:07","slug":"nuestra-historia-hasta-ahora","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/aflex.org\/es\/nuestra-historia-hasta-ahora\/","title":{"rendered":"NUESTRA HISTORIA HASTA AQU\u00cd"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-page\" data-elementor-id=\"5943\" class=\"elementor elementor-5943 elementor-5472\" data-elementor-post-type=\"page\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-0141991 parallax-section e-flex e-con-boxed rt-default-class e-con e-parent\" data-id=\"0141991\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;,&quot;background_motion_fx_motion_fx_scrolling&quot;:&quot;yes&quot;,&quot;background_motion_fx_translateY_effect&quot;:&quot;yes&quot;,&quot;background_motion_fx_translateY_speed&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;px&quot;,&quot;size&quot;:1.3,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;background_motion_fx_translateY_affectedRange&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;%&quot;,&quot;size&quot;:&quot;&quot;,&quot;sizes&quot;:{&quot;start&quot;:0,&quot;end&quot;:100}},&quot;background_motion_fx_devices&quot;:[&quot;desktop&quot;,&quot;tablet&quot;,&quot;mobile&quot;]}\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-2d2147d rt-default-class elementor-widget elementor-widget-rtbreadrumb\" data-id=\"2d2147d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"rtbreadrumb.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t    \r\n\r\n    <div class=\"breadcrumb-inner-addon\">\r\n        <div class=\"rt-title-part\">\r\n            <h1 class=\"page-title\"><\/h1>\r\n                    <\/div>\r\n        <div class=\"breadcrumb-path\">\r\n                <a href=\"https:\/\/aflex.org\/es\/\">Home<\/a>            <\/div>\r\n    <\/div>   \r\n    \t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-596ec43 e-con-full e-flex rt-default-class e-con e-parent\" data-id=\"596ec43\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e869e5e e-con-full e-flex rt-default-class e-con e-child\" data-id=\"e869e5e\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-0dce2af rt-default-class elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"0dce2af\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Una Lucha por la Dignidad:<\/p><p>El Ascenso Global de los Funcionarios Locales de Brasil<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-c70fb96 rt-default-class elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"c70fb96\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>\u00a1A principios de 2011, algo finalmente se rompi\u00f3! <strong>Los empleados contratados locales (CL) del Gobierno brasile\u00f1o<\/strong> en embajadas y consulados de todo el mundo llevaban acumulando d\u00e9cadas de bajos salarios, trato injusto y negligencia por parte del Ministerio de Relaciones Exteriores (Itamaraty). El coste de vida aumentaba r\u00e1pidamente, pero los salarios apenas se reajustaban. A\u00fan peor: se envi\u00f3 una respuesta fr\u00eda a todas las misiones diplom\u00e1ticas: <em>\u201cNo pidan aumento. No hay presupuesto\u201d<\/em>.  <\/p><p>Pero, para los empleados contratados locales, aquella no era solo una cuesti\u00f3n salarial, era una cuesti\u00f3n de dignidad, justicia y respeto b\u00e1sico.<\/p><p>Un empleado (CL n\u00famero 1) hizo una llamada a otra misi\u00f3n diplom\u00e1tica solo para comparar c\u00f3mo estaban las cosas. La frustraci\u00f3n era general. Surgi\u00f3 entonces una idea audaz: \u00bfpor qu\u00e9 no escribir directamente a la entonces Presidenta Dilma Rousseff? Ella ser\u00eda la \u00fanica en posici\u00f3n (y posiblemente con voluntad) de cambiar nuestra realidad. Coincidentemente, otro empleado (CL n\u00famero 2) ya hab\u00eda comenzado una carta en ese sentido. El CL n\u00famero 1 ofreci\u00f3 ayuda para finalizarla.       <\/p><p>No se detuvieron ah\u00ed. Un tercer colega (CL n\u00famero 3) involucr\u00f3 a otras misiones diplom\u00e1ticas. Unos reunieron firmas, otros construyeron impulso entre los equipos de todo el mundo. Mientras tanto, el CL n\u00famero 1 refin\u00f3 la carta con el apoyo de polit\u00f3logos en Brasil, incluyendo datos econ\u00f3micos recibidos de aliados en EE. UU. y Europa.   <\/p><p>Poco despu\u00e9s, casi todas las representaciones brasileiras hab\u00edan firmado la carta. Solo Chicago, Washington y la misi\u00f3n en la ONU a\u00fan no hab\u00edan respondido. <\/p><p>Por primera vez, los empleados contratados locales (CL) del Gobierno brasile\u00f1o de todas las partes del globo estaban unidos, organizados y hablando con una sola voz.<\/p><p>\u00bfNuestra misi\u00f3n conjunta? Justicia, reconocimiento y cambio. <\/p><p>Ese fue el punto de inflexi\u00f3n. Elegimos hacer una declaraci\u00f3n poderosa y visual. <\/p><p>En un d\u00eda de julio de aquel mismo a\u00f1o, la mayor\u00eda de los CL de todo el mundo visti\u00f3 de negro, un acto silencioso, pero implacable de solidaridad. Fotograf\u00edas en grupo, delante de embajadas y edificios oficiales, mostraron filas de rostros decididos, unidos en dignidad y determinaci\u00f3n. Esas im\u00e1genes, divulgadas online poco despu\u00e9s del env\u00edo de la carta dirigida a la Presidenta Dilma, transformaron nuestras palabras escritas en testimonio vivo. Las fotos dieron alma a la manifestaci\u00f3n, rostros humanos que hablaban por s\u00ed solos, imposibles de ignorar o silenciar.   <\/p><p>Fue, en todos los aspectos, un acto simb\u00f3lico de resistencia: calculado, valiente y profundamente resonante con la trayectoria y el legado de la Presidenta Dilma Rousseff. En los turbulentos a\u00f1os 60, bajo el dominio de la dictadura militar, las resistencias surgieron con la convicci\u00f3n de que solo la firme oposici\u00f3n podr\u00eda restaurar la justicia. <\/p><p>Entre ellos, una joven Dilma destinada a convertirse en una figura prominente en aquella lucha. Capturada en 1970, sufri\u00f3 tortura y fue condenada a cuatro a\u00f1os de prisi\u00f3n. El d\u00eda de su juicio, una foto ic\u00f3nica captur\u00f3 a Dilma, inquebrantable, cabeza erguida, delante de dos militares que no osaron mostrar los rostros. D\u00e9cadas despu\u00e9s, durante su mandato como Presidenta, nosotros estuvimos visibles y firmes, y nuestras fotos, haci\u00e9ndose eco de la suya, llevaban una esperanza: de que la justicia al fin tal vez prevaleciera.   <\/p><p>Durante a\u00f1os, el gobierno se benefici\u00f3 de la dificultad de comunicaci\u00f3n entre los CL, manteni\u00e9ndonos aislados por la estrategia de la divisi\u00f3n y del silencio.<\/p><p>La mayor\u00eda a\u00fan tem\u00eda represalias, hasta que Antonio Carlos di Gaspero, ex-CL que conoc\u00eda el riesgo de cerca, asumi\u00f3 brevemente como rostro p\u00fablico de nuestro movimiento. Desvinculado de la funci\u00f3n, pod\u00eda actuar sin riesgos de despido o represalias. Mientras \u00e9l lideraba temporalmente, ofreci\u00f3 protecci\u00f3n a los que a\u00fan estaban en los puestos. Su coraje encendi\u00f3 nuestro deseo por el cambio: el silencio ya no era una opci\u00f3n.   <\/p><p>El auge de Internet comenz\u00f3 a derribar barreras antiguas. Con la ampliaci\u00f3n de la estabilidad y accesibilidad de las videoconferencias, finalmente pudimos vernos, o\u00edrnos y conectarnos como personas en todos los continentes. La comunicaci\u00f3n se volvi\u00f3 humana, aut\u00e9ntica y la confianza, innegable. Por primera vez, los miembros pod\u00edan hablar entre s\u00ed con eficacia, fortaleciendo la cohesi\u00f3n del movimiento.   <\/p><p>En ese nuevo contexto, promovemos nuestra primera elecci\u00f3n global online, realizada en un \u00fanico fin de semana. Colegas de todo el mundo votaron para elegir Direcciones, Presidente y Vicepresidente, todos en ejercicio. Insertados en el propio sistema que busc\u00e1bamos transformar, el movimiento pas\u00f3 a caminar con legitimidad, unidad y autoridad.  <\/p><p>Por primera vez, los empleados contratados locales (CL), antes marginados e invisibles, constituyeron un movimiento organizado con visibilidad y voz que no pod\u00eda seguir siendo ignorado. Una barrera hist\u00f3rica fue derribada. La espina dorsal, silenciosa de la diplomacia brasile\u00f1a, finalmente emergi\u00f3 a la luz.  <\/p><p><strong>De aquel momento hist\u00f3rico de coraje y uni\u00f3n, algo poderoso naci\u00f3: <\/strong>la <strong>AFLEX &#8211; <\/strong>sigla para <strong>A<\/strong>sociaci\u00f3n de <strong>F<\/strong>uncionarios <strong>L<\/strong>ocales en el <strong>EX<\/strong>terior. La primera asociaci\u00f3n internacional creada para representarnos, los empleados contratados locales (CL) del Gobierno brasile\u00f1o. <\/p><p>A pesar de la esperanza, \u00e9ramos conscientes de que conquistar justicia, equidad y cambios no estar\u00eda exento de desaf\u00edos.<\/p><p>Nuestra creencia en la justicia y la fe de que una carta formal dirigida a la entonces Presidenta Dilma Rousseff ser\u00eda suficiente para motivar una acci\u00f3n justa, se hizo cada vez m\u00e1s claro para nosotros con el pasar de los d\u00edas y de los muchos meses, que nuestra carta y preocupaciones fueron estrat\u00e9gica y convenientemente ignoradas y no respondidas. Tal vez nuestra carta ni siquiera haya llegado a sus manos. <\/p><p>Con el mundo volcado hacia Brasil durante la Copa de 2014 y las Olimpiadas de 2016, reconocimos una oportunidad \u00fanica para hacer que nuestras voces fueran imposibles de ignorar.<\/p><p>Con coraje nacido de la injusticia, servidores de todo el globo se prepararon para un nuevo acto visible. Anunciamos una huelga de dos d\u00edas antes de la Copa, aprovechando la atenci\u00f3n global a los eventos para dar visibilidad a nuestras condiciones precarias. <\/p><p>En la ocasi\u00f3n, ganamos atenci\u00f3n nacional e internacional. La AFLEX lider\u00f3 p\u00fablicamente la causa de miles, incluso The New York Times destac\u00f3 con preocupaci\u00f3n que nuestros conflictos laborales afectar\u00edan la experiencia tur\u00edstica en la Copa. Lo que comenz\u00f3 como frustraci\u00f3n se transform\u00f3 en resistencia colectiva.  <\/p><p>Pero la valiente decisi\u00f3n de presentarse como representantes visibles de los CL, combinada con el audaz acto de una paralizaci\u00f3n global coordinada de dos d\u00edas, tuvo un coste muy alto.<\/p><p>En aquel per\u00edodo, la presidenta de la AFLEX era Claudia Siano Rajecki, en la \u00e9poca CL trabajando en Atlanta, EE. UU. (hoy ex-CL). Con el apoyo presencial del Vicepresidente y de la Abogada de la Asociaci\u00f3n, ella fue a Brasilia a prestar declaraci\u00f3n al Senado sobre acoso en el servicio p\u00fablico. La audiencia, transmitida globalmente, permiti\u00f3 que colegas en todo el mundo se sintieran parte de aquel momento.  <\/p><p>Hab\u00edan sido invitados por el Senador Paulo Paim y hablaron en nombre de todos los CL, determinados a decir la verdad. Al hacer eso, sab\u00edan que estaban entrando en un territorio peligroso. Ese riesgo se hizo evidente al dejar el auditorio al final de la sesi\u00f3n, cuando fueron abucheados por funcionarios del Itamaraty destinados en Brasilia.  <\/p><p>Esos servidores p\u00fablicos, al contrario de los CL, ya disfrutaban de plenos derechos laborales y de una progresi\u00f3n de carrera bien definida en Brasil. Tambi\u00e9n se beneficiaban de designaciones para el exterior, con privilegios como vivienda gratuita, asistencia m\u00e9dica completa, apoyo a la mudanza y valiosa experiencia internacional. Muchos tem\u00edan que la voz creciente de la AFLEX pudiera amenazar o reducir sus propias posibilidades de ser enviados al exterior. Cuando Cl\u00e1udia y su equipo salieron, la hostilidad era evidente: voces gritaban \u201cVuelvan a donde vinieron\u201d y \u201cUstedes solo quieren lo mejor de los dos mundos\u201d.   <\/p><p>En seguida, el propio Ministerio de Relaciones Exteriores tambi\u00e9n respondi\u00f3 de forma r\u00e1pida y contundente. Una serie de medidas represivas fue implementada dentro de las Embajadas y Consulados en el exterior, lejos de los ojos del p\u00fablico brasile\u00f1o y fuera del alcance de mecanismos consistentes de fiscalizaci\u00f3n o responsabilizaci\u00f3n. <\/p><p>Los castigos llegaron r\u00e1pidamente para aquellos que tuvieron la valent\u00eda de manifestarse y contar sus historias. En muchos casos, los Contratados Locales (CL) se enfrentaron a despidos por represalias, a la no renovaci\u00f3n abrupta de contratos o fueron estrat\u00e9gicamente aislados de sus colegas. <\/p><p>Algunos fueron sometidos a intimidaci\u00f3n y amenazas veladas, mientras que otros se enfrentaron a nuevos obst\u00e1culos administrativos, deliberadamente creados para disuadir acciones colectivas.<\/p><p>Se utilizaron t\u00e1cticas de \u201cdivide y vencer\u00e1s\u201d para quebrar la solidaridad; se emplearon beneficios selectivos para silenciar. En algunas representaciones, cl\u00e1usulas contractuales o presi\u00f3n verbal frenaban a quienes buscaban apoyo externo o la exposici\u00f3n p\u00fablica. <\/p><p>Estos esfuerzos coordinados no fueron errores aislados, sino intentos deliberados de suprimir un llamamiento leg\u00edtimo por justicia y dignidad, silenciando a aquellos que osaron exigir responsabilidad y cambio.<\/p><p>\u00bfY qu\u00e9 ocurri\u00f3 despu\u00e9s de esto?<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-8f40133 e-con-full e-flex rt-default-class e-con e-child\" data-id=\"8f40133\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-35d0ff8 e-con-full e-flex rt-default-class e-con e-child\" data-id=\"35d0ff8\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e41a42e e-con-full e-flex rt-default-class e-con e-child\" data-id=\"e41a42e\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-f358e44 elementor-widget__width-initial elementor-view-default rt-default-class elementor-widget elementor-widget-icon\" data-id=\"f358e44\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"icon.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-icon-wrapper\">\n\t\t\t<a class=\"elementor-icon\" href=\"https:\/\/operacaodespertarr.blogspot.com\/p\/historico.html\">\n\t\t\t<svg aria-hidden=\"true\" class=\"e-font-icon-svg e-fas-mouse\" viewBox=\"0 0 384 512\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\"><path d=\"M0 352a160 160 0 0 0 160 160h64a160 160 0 0 0 160-160V224H0zM176 0h-16A160 160 0 0 0 0 160v32h176zm48 0h-16v192h176v-32A160 160 0 0 0 224 0z\"><\/path><\/svg>\t\t\t<\/a>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-97d58b0 e-con-full e-flex rt-default-class e-con e-child\" data-id=\"97d58b0\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-4ef4725 rt-default-class elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"4ef4725\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Haga clic en la imagen del rat\u00f3n para <a href=\"https:\/\/operacaodespertarr.blogspot.com\/p\/historico.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">leer nuestras historias<\/a> o visite la pesta\u00f1a de <a href=\"https:\/\/www.flickr.com\/photos\/operacao-despertar\/albums\/72157627128895243\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Fotos<\/a> y <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/@A.F.L.E.X\/playlists\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">V\u00eddeos<\/a> de este sitio web para ver qui\u00e9nes somos y ver nuestra selecci\u00f3n de v\u00eddeos para obtener m\u00e1s informaci\u00f3n. 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